Melanoma:
No todos los «lunares» son iguales
Uruguay es uno de los países con mayor incidencia de cáncer de piel en América Latina. Pero dentro de ese grupo hay una diferencia crucial que poca gente conoce: el cáncer de piel no es uno solo. El carcinoma basocelular y el espinocelular, que representan la gran mayoría de los casos, rara vez son mortales cuando se detectan a tiempo. El melanoma, en cambio, es el que mata.
El melanoma representa apenas el 1 a 2% de todos los cánceres de piel, pero es responsable de más del 75% de las muertes por esta causa. Y Uruguay tiene tasas que están entre las más altas de la región.
Por qué Uruguay es tan vulnerable
Varios factores se combinan de forma desfavorable en nuestra población. La capa de ozono en el hemisferio sur es históricamente más delgada, lo que aumenta la exposición a radiación ultravioleta. A eso se suma una cultura arraigada de exposición solar sin protección adecuada —playas, terrazas, trabajo a la intemperie—, y una población mayoritariamente de piel clara con ascendencia europea.
El resultado es una exposición acumulada a lo largo de toda la vida que el cuerpo no puede reparar indefinidamente. Las quemaduras solares en la infancia son un factor de riesgo demostrado para el desarrollo de melanoma décadas después.
La regla ABCDE: lo que hay que saber de memoria
El melanoma nace casi siempre en un lunar existente o aparece como una mancha nueva. La clave está en detectar cambios. La regla ABCDE es la herramienta más sencilla y efectiva:
A – Asimetría: si se traza una línea imaginaria en el centro, las dos mitades no coinciden.
B – Bordes irregulares: los bordes son difusos, dentados o mal definidos, no circulares y nítidos.
C – Color heterogéneo: distintos tonos de marrón, negro, rojo, blanco o azul dentro de la misma lesión.
D – Diámetro mayor a 6 mm: equivale al tamaño de la goma de un lápiz. Pero los melanomas pequeños también existen.
E – Evolución: cualquier cambio en tamaño, forma, color, o que la lesión sangre, pique o forme costra, es señal de alarma.
Si alguno de estos criterios se cumple, hay que consultar con un dermatólogo. No mañana. Esta semana.
Dónde puede aparecer
El melanoma puede aparecer en zonas que raramente reciben sol: planta del pie, entre los dedos, cuero cabelludo, mucosas o bajo las uñas. Por eso la revisión completa de la piel es tan importante. No basta con mirarse los brazos.
Quiénes tienen más riesgo
Piel clara, ojos claros y cabello rubio o pelirrojo aumentan el riesgo de forma significativa. También los antecedentes familiares de melanoma, la presencia de muchos lunares (más de 50), el historial de quemaduras solares graves y el uso de camas solares —que en algunos países europeos ya están prohibidas para menores de edad.
La detección temprana lo cambia todo
Un melanoma detectado en estadio I tiene una supervivencia a cinco años superior al 95%. En estadio IV, ese número cae por debajo del 20%. No hay otra enfermedad oncológica donde la diferencia entre detectar temprano y tarde sea tan drástica y tan dependiente de una simple observación visual.
La recomendación actual es una revisión dermatológica anual a partir de los 30 años en personas sin factores de riesgo, y antes si existen antecedentes familiares o personales.
La protección solar no es optativa
El protector solar con FPS 30 o superior, usado a diario incluso en días nublados, reduce de forma significativa el riesgo de desarrollar melanoma. Aplicarlo en cara, cuello y manos como rutina cotidiana —no solo en la playa— es una de las intervenciones preventivas con mayor evidencia disponible.
Evitar la exposición solar entre las 11 y las 16 horas, usar ropa de manga larga cuando se está mucho tiempo al sol, y proteger a los niños desde pequeños son medidas que se traducen en menos casos décadas después.
En CME podés revisarte con un dermatólogo
En CME contamos con dermatólogos que realizan revisiones completas de piel con dermatoscopio. Si hace tiempo que no te controlás los lunares, o si notaste algún cambio reciente en una mancha, no lo postergues más.







